lunes, 13 de agosto de 2007

Más de una década de fugas de empresas

España es uno de los países de la antigua Unión Europea con los costes laborales más baratos. Sin embargo, ello no ha impedido que algunas multinacionales extranjeras, que se implantaron en nuestro país con importantes ayudas autonómicas y estatales, hayan cerrado sus fábricas y se hayan 'largado' a otros países con menores costes de producción.

La fuga de empresas de España comenzó en 1994, cuando la estadounidense Gillette se fue de Sevilla, pese a lucir unos jugosos beneficios, aunque los casos de deslocalización se han acrecentado en los últimos años. Famoso fue en 2002, el cierre por parte de United Biscuits de la fábrica de las populares galletas María Fontaneda en Aguilar de Campo (Palencia), con 212 personas.

Dos años después, la holandesa Philips y la coreana Samsung cerraron sus respectivas fábricas en Barcelona. En 2006, el fabricante alemán Braun clausuró su factoría de Esplugues de Llobregat, en la que trabajan unos 700 trabajadores. La huida de empresas ha proseguido en 2007. A principios de este año, la alemana Schwarzkopf & Henkel cerró la histórica fábrica de jabones La Toja en La Coruña, provocando en Galicia un gran debate sobre el peligro de la deslocalización.

El Mundo

1 comentario:

Coordinadora Unitaria dijo...

La deslocalizaci�n m�s grande en este pa�s se ha mantenido en silencio, pese a haber costado m�s de 10.000 puestos de trabajo en los �ltimos a�os. El sector del telemarketing ha visto como las operadoras de telefon�a y los bancos han trasladado sus servicios de atenci�n al cliente (y los datos personales de los usuarios) a Latinom�rica y Norte de �frica.

En el m�s absoluto silencio.